sábado, 22 de febrero de 2014

Y te das cuenta.

Empecemos a pensar. Hagamos una lista.
Cosas buenas:
  • Aprobar el curso.
  • Ser especial para esa persona.
  • Aquella tarde tan genial.
  • Fin de semana.
Cosas malas:
  • Lunes.
  • Exámenes.
  • Resultar invisible para esa persona.
  • Toda esa gente que se ha ido separando por el camino.
  • Problemas.
  • Demasiada responsabilidad.
  • ...
Gírate. Mira atrás. ¿Qué ves?
Cierra los ojos. Sólo un momento. Hagamos recuento.
Todo está en orden. Todo es como siempre. Siempre ha sido así. ¿Seguro? Cierra bien los ojos. Ahora ábrelos. Mira a tu alrededor. ¿Es todo igual? Eso parece. No es así. Lo sabes, lo sientes. ¿Qué pasa? Investiguemos.
No estás en el presente, recuerda. Dijimos de mirar atrás, solo por hoy.
No te asustes, no viajas en el tiempo, estás en tu mente, en tu mente de cuando... No sé. ¿Cuando tenías seis años?
Todo parece lo mismo. Comprobémoslo. ¿Repetimos la lista?
Cosas buenas:
  • Que diver es el cole.
  • Acabamos de hacer una promesa de mejores amigas para siempre.
  • Tengo un vestido nuevo para la muñeca.
  • Esa chica que he conocido es muy divertida.
  • Mamá me ha dicho que vamos a ir al parque.
  • La profe me ha dado una pegatina por hacer los ejercicios bien.
  • El fin de semana vamos a ver a los primos.
  • Ya pronto es mi cumple, me voy a hacer mayor.
  • ...
Cosas malas:
  • Tengo fiebre y no puedo ir al cole.
  • Ese niño me ha llamado fea.
  • Papá me ha castigado por portarme mal.
  • Tengo muchos deberes y no voy a poder ir a la casa de mi amiga.
Dejemos de recordar. Qué fácil era todo, ¿no? Comparado con ahora... Y no pensemos con lo que pase en un futuro... Pero querías hacerte mayor. Era lo que movía tu mundo. No aprovechaste ese tiempo simplemente por pensar en las velas que tenías que ponerle a la tarta. Quien fuese Peter Pan ahora... Pero el pasado es pasado y lo pasaste pensando en un futuro. No tropecemos dos veces con la misma piedra. Mira el calendario. El día de hoy todavía no está tachado. ¿Por qué preocuparse por el que viene después?

viernes, 21 de febrero de 2014

Pequeños detalles.

Aunque esto no sea inspiración, sino impotencia, para esto he creado el blog, ¿no? Para desahogarme. Pues allá va.

Hay días en los que te levantas queriéndote comer el mundo mientras otras personas lo hacen queriéndose comer otras cosas. Para gustos los colores.
No sé chicas, hay veces que os veo y no me reconozco entre vosotras. Sé que soy rara, no soy como las demás y, sinceramente, visto lo visto me alegro de que sea así.
Veréis. Todas conoceréis al ídolo de casi cualquier adolescente. Ese actor, músico o cantante por el que todas mojan las bragas. Da igual que se llame Channing Tatum, Josh Hutcherson o Mario Casas. TODA adolescente ha tenido a esa celebridad en mente. 
Hola, luego decís que no tenéis prototipos, pero vuestro ideal de hombre perfecto es exactamente el de ese ídolo de masas, más bien, del personaje que interprete, cualquier chico que no cumpla a rajatabla esos ideales ya no merece vuestro amor incondicional. Lo triste de todo esto no es que no queráis dar vuestro amor incondicional a nadie (en realidad deberías reservarlo para ti, nadie te va a querer más que tú mismo), el problema es que os pasáis la vida amargadas buscando a ese príncipe azul que nunca llega y al final os conformáis con el primer imbécil que os dice cuatro cosas bonitas sólo para llevaros al catre. 
Abrid los ojos pequeñas. Vuestros hombres perfectos no existen, y ese al que le quieres regalar tu amor más sincero, en cuanto se aburra va a salir por patas. Luego vienen los meses de depresión, de sentirse una mierda, de llorar a todas horas. Que pena, ¿verdad? Nunca encontraréis a un chico tan perfecto como el vuestro, a alguien a quien querer. 
Hola, hay más peces en el mar así que haz que salga el sol y vete a pescar.

Bienvenido a este nuevo mundo denominado yo.

Veamos.
Segunda mitad de febrero. Viernes. Exámenes finales.
Creo que es lo que me lanza a escribir este blog, perder el tiempo. Sí, luego tocará arrepentirse, pero ahora vamos a lo que vamos.
Sinceramente llevaba muchísimo tiempo sin meterme en nada de blogger y lo echaba de menos. Éste no será un blog como los anteriores, ni fanfic ni pequeñas historias que siempre se dejan a medias.
Si estoy aquí es porque, por una vez, me apetece desahogarme de todo, de todos, aquí con vosotros (aunque dudo mucho que alguien me llegue a leer). Las cosas que suelte por aquí muchas veces no tendrán sentido, ni siquiera subiré cosas regularmente. Eso es lo bueno, nadie esperará saber como continúa la historia porque no existe. Si un día me da por desaparecer de aquí no habré dejado nada a medias como en anteriores ocasiones. 
Así que hasta aquí mis líneas por ahora, mientras tanto seguiré esperando esa cosa llamada inspiración.