Hay días en los que te levantas queriéndote comer el mundo mientras otras personas lo hacen queriéndose comer otras cosas. Para gustos los colores.
No sé chicas, hay veces que os veo y no me reconozco entre vosotras. Sé que soy rara, no soy como las demás y, sinceramente, visto lo visto me alegro de que sea así.
Veréis. Todas conoceréis al ídolo de casi cualquier adolescente. Ese actor, músico o cantante por el que todas mojan las bragas. Da igual que se llame Channing Tatum, Josh Hutcherson o Mario Casas. TODA adolescente ha tenido a esa celebridad en mente.
Hola, luego decís que no tenéis prototipos, pero vuestro ideal de hombre perfecto es exactamente el de ese ídolo de masas, más bien, del personaje que interprete, cualquier chico que no cumpla a rajatabla esos ideales ya no merece vuestro amor incondicional. Lo triste de todo esto no es que no queráis dar vuestro amor incondicional a nadie (en realidad deberías reservarlo para ti, nadie te va a querer más que tú mismo), el problema es que os pasáis la vida amargadas buscando a ese príncipe azul que nunca llega y al final os conformáis con el primer imbécil que os dice cuatro cosas bonitas sólo para llevaros al catre.
Abrid los ojos pequeñas. Vuestros hombres perfectos no existen, y ese al que le quieres regalar tu amor más sincero, en cuanto se aburra va a salir por patas. Luego vienen los meses de depresión, de sentirse una mierda, de llorar a todas horas. Que pena, ¿verdad? Nunca encontraréis a un chico tan perfecto como el vuestro, a alguien a quien querer.
Hola, hay más peces en el mar así que haz que salga el sol y vete a pescar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario